Oración para tener victoria sobre los enemigos
Señor, hoy me levanto confiando en ti, porque tú eres mi roca, mi fortaleza y mi libertador; mi Dios es mi peña, en quien me refugio, mi escudo y el poder que me salva. No temeré a mis enemigos, porque tú estás conmigo como poderoso guerrero; aunque un ejército me asedie, mi corazón no temerá, aunque estalle la guerra contra mí, yo mantendré la confianza en ti. Tú entrenas mis manos para la batalla y mis brazos para tensar arcos de bronce, y me cubres con tu salvación como escudo que me sostiene. Señor, levántate y pelea por mí; dispersa a mis enemigos como el humo, que se desvanezcan como cera ante el fuego, porque tú eres justo juez que defiende al oprimido. Aunque mis adversarios se levanten contra mí, no prosperarán, porque ningún arma forjada contra mí prevalecerá, ya que tú estás de mi lado y peleas mis batallas. Tú eres mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?, eres la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme? Cuando los malvados avanzan contra mí para devorarme, ellos tropezarán y caerán, porque tú eres mi refugio en el día de la angustia. Señor, protégeme bajo la sombra de tus alas, escóndeme en lo secreto de tu presencia y pon mis pies sobre roca firme. Declaro que veré tu bondad en la tierra de los vivientes, porque tú me das la victoria y rodeas mi vida con tu favor. Amén.